
Los actores, bailarines y artistas de la expresión corporal siempre han tenido un talento único: transmitir emociones y contar historias con el cuerpo. Ahora, en un mundo donde la inteligencia artificial (IA) evoluciona cada día, se abre una oportunidad enorme para este tipo de creatividad.
Más allá del AI influencer: personajes digitales con vida propia
Hoy hablamos mucho de AI influencers y AI models, personajes digitales creados con herramientas de lenguaje e imagen. Sin embargo, el siguiente nivel será mucho más profundo: personajes que no solo “aparezcan” en fotos, sino que vivan, actúen y se expresen en tiempo real, con la naturalidad y riqueza que solo un artista del movimiento puede lograr.
Expresión corporal y creación digital: una nueva frontera
Imagina un futuro cercano donde un bailarín no solo interpreta en un escenario físico, sino que también da vida a un personaje digital en YouTube, TikTok o mundos de realidad virtual (VR) y realidad aumentada (AR). Sería como si las princesas de Disney tuvieran un canal propio, con historias y expresiones únicas, actualizadas todos los días gracias al talento humano combinado con la precisión de la IA.
El prompt del futuro: movimiento, intención e interacción
El prompt de hoy se basa en lenguaje, pero pronto se unirá al prompt de movimiento e intención. Ahí está el verdadero cambio: podremos moldear experiencias donde los gestos, la energía y la autenticidad corporal serán tan importantes como la voz o la imagen.
Y esto no se limita a generar personajes: los mismos recursos permitirán compartir prompts de baile, actuación o performance, abriendo la posibilidad de interactuar en niveles que apenas podemos comenzar a imaginar. Un coreógrafo podrá diseñar una secuencia y un avatar digital podrá interpretarla; un actor podrá crear escenas completas que otros usuarios revivan en VR o AR.
Una oportunidad para crear propiedad intelectual
Los artistas que comprendan esta ola antes de que llegue masivamente estarán en posición privilegiada. Porque el diferenciador no será la herramienta en sí, sino la forma de usarla para crear propiedad intelectual original: personajes, mundos y experiencias que trasciendan el entretenimiento tradicional y abran carreras digitales completas.
La Edad Dorada de la Propiedad Intelectual
Este es apenas un ejemplo de las muchas ramificaciones de lo que llamo la Edad Dorada de la Propiedad Intelectual: un tiempo donde la creatividad humana, potenciada por la IA, dará vida a universos enteros y redefinirá lo que significa ser artista.

