Belleza
Fotografía de belleza y maquillaje
La fotografía de belleza se gana o se pierde en dos lugares: la piel y el color. Si la piel queda plana, la imagen parece render; si el color se corre, el producto que estás vendiendo ya no es el que la clienta va a recibir.
Para quién es
- Maquillistas que necesitan portafolio de verdad y no fotos de celular con luz de tocador.
- Marcas de cosmética que venden en línea y necesitan macro de producto aplicado: labio, ojo, uña, textura.
- Salones y estudios de uñas que publican todos los días y quieren un banco de imágenes que no se repita.
La regla de la piel
El poro se queda. En el estudio no se plancha la piel: se ilumina de modo que la textura trabaje a favor. Un retrato de belleza sin textura es exactamente lo que hoy delata a una imagen generada, y también lo que hace que la clienta no se reconozca.
Mira los macros de la galería: el delineado, el gloss y el esmalte se ven nítidos, y aun así se ven los poros y el vello fino.
Qué se entrega
Un set de imágenes en vertical y cuadrado — lo que pide Instagram y lo que pide una ficha de producto — editadas con color calibrado contra el producto físico cuando lo hay. Si el maquillaje es el protagonista, se entrega también el macro: el plano cerrado que ningún celular saca bien.
Preguntas frecuentes
¿Necesito llevar modelo?
No necesariamente. Hay una convocatoria abierta de colaboraciones y, para varias pruebas, el estudio puede proponer modelo. Si la sesión es comercial se acuerda antes quién paga el casting y cómo se firma el uso de imagen.
¿Haces el maquillaje?
No, yo fotografío. Si no tienes maquillista, se coordina con alguien del oriente de CDMX; el costo va aparte y tú lo apruebas antes.
¿Sirve para una marca que apenas empieza?
Sí. De hecho es donde más rinde: un set de seis a ocho imágenes bien hechas alcanza para lanzar una línea completa en redes y en la tienda.
¿Las imágenes de esta página son fotografías reales?
No: las de la galería del estudio están generadas con IA y así se declara. Son pruebas de dirección de luz y acabado, no trabajos de clientes. Cuando la fotografía es real se dice que es real y se acredita a la persona.
Sigue leyendo